En memoria de una injustamente olvidada víctima de ETA

Ahora que al fin se escribe el epílogo de la negra historia de ETA es de justicia recordar que la primera página la rubricó con su sangre inocente un gallego, el guardiacivil coruñés José Antonio Pardines Arcay. A principios de junio de 1968, él fue, por accidente, la primera víctima mortal de la organización terrorista ...