Acerca del blog

Este blog, personal e intransferible, nació con la intención de compendiar las columnas que desde mayo de 2005 publicaba en el diario “La Opinión de A Coruña”, tres veces por semana (últimamente martes, jueves y domingos). Por razones que no vienen al caso, ajenas a mi voluntad, pero que tienen que ver con mi peripecia profesional de estos últimos años, en febrero de 2016 me vi obligado a renunciar a esa y a cualquier otra colaboración periodística.

La larga interrupción, que afectó no sólo a las columnas impresas, también al blog como tal, fue algo muy doloroso para mí y que supongo que también lamentarían los seguidores habituales de quien esto firma.

Habría querido volver a asomarme a las queridas páginas del periódico coruñés y retomar el contacto con sus lectores, pero no ha sido posible, con gran pesar por mi parte. Aun así, me siento en la obligación moral de dejar constancia de mi infinito agradecimiento al primer director de “La Opinión ”, Francisco Orsini. Fue él quien, a instancia de un amigo común, Juan Carlos Rodríguez, me invitó a colaborar en el periódico, justo en el momento en que uno intentaba reciclarse profesionalmente tras una etapa de varios puestos directivos y de gestión de medios de comunicación. Nunca le pagaré la oportunidad que brindó. Gracias a ello volví a sentirme periodista y pude centrarme en una de mis pasiones: la información y el análisis político. A Orsini, ascendido más que merecidamente a la cúpula del grupo “Prensa Ibérica”, le sustituyó Carmen Merelas, que es quien hoy está al frente del mejor periódico de A Coruña (el otro, en que están ustedes pensando se edita en Arteixo). También tengo con ella una deuda de gratitud por haber otorgado a mis textos una relevancia que no merecían hasta convertirme en un columnista de referencia en la Galicia norte.

Desde que empecé a firmar columnas de prensa mis directores me otorgaron siempre plena libertad para escribir. Nunca dejaron de publicar un texto, ni me cortaron ni una sola línea. Me consta que tuvieron que aguantar no pocas quejas sobre lo publicado bajo el membrete de “Al trasluz” y alguna que otra presión de poderes políticos y fácticos. Siempre mantuvieron el tipo, procurando que el abajo firmante ni se enterara. Un motivo a mayores para estarle agradecido de por vida.

Asimismo, es de ley dar gracias a mi hijo Adrián González Blanco, sobre todo por no haber caído en la tentación de seguir mi estela profesional, y también por “regalarme” este blog llave en mano.

En esta nueva etapa, el blog acogerá mis comentarios sin periodicidad determinada, manteniendo en lo básico el formato de “Al trasluz”. Análisis de la actualidad general desde una perspectiva gallega, con un enfoque claro y directo, apto para todos los públicos, desde los más politizados a quienes contemplan la realidad de este país desde una cierta distancia, sin prejuicios, ni apasionamiento (que es justamente como yo procuro verla). Y recalco lo de “análisis”, frente a la opinión…

Abrigo también el propósito de que quienes me lean puedan hacer comentarios sobre lo que escribo o dejo de escribir, y para que los por mí aludidos tengan ocasión de aclarar, puntualizar o directamente desmentir mis anotaciones. Esto de la interactividad es lo bueno que tiene el columnismo periodístico 2.0. Daré a la luz todos lo que reciba debidamente identificados, con excepción, claro está, de los que contengan insultos, descalificaciones ofensas, etc. Esos me los reservaré para no buscarme problemas ni buscárselos a sus autores.

FERNANDO GONZÁLEZ MACÍAS