Quién soy

Soy ourensano de Valdeorras. Nací en agosto de 1958. El periodismo es mi pasión, en especial la información política, aunque nunca pude dedicarme a ella “full time”, porque eso, aún a día de hoy, en Galicia es casi imposible. Hay que compatibilizarlo con otras tareas para subsistir con dignidad.

Acumulo treinta y tantos años de ejercicio profesional. En este oficio lo he sido casi todo, empezando desde abajo, como corresponsal y delegado del diario “La Región” en mi tierra, hasta llegar a ocupar puestos de responsabilidad tanto en prensa, como en radio y en televisión.

En el medio radiofónico es donde me he sentido siempre más cómodo, ya fuera haciendo micrófono o en labores de dirección y gestión. En las emisoras donde trabajé, casi media docena, hice de todo, siempre aprendiendo gracias a compañeros inolvidables y a los maestros con los que compartí programas en directo de todo tipo durante horas y horas, de las que solo queda el recuerdo (es lo que tiene hacer periodismo en el aire).

En un momento dado salté al otro lado del mostrador, para ser durante casi cinco años redactor jefe del Gabinete de Comunicación de la Xunta. También fui asesor externo de importantes compañías privadas e instituciones públicas. Es una experiencia muy enriquecedora porque te permite conocer y entender muchos de los intríngulis del poder político y económico.

Todo lo que soy se lo debo a mis padres, a mi mujer y a mis hijos, sin cuyo sacrificio no habría llegado a donde estoy. No los merezco. También estoy agradecido a unas cuantas personas que confiaron en mí en un momento dado, aunque probablemente acabaron arrepintiéndose (por eso no las cito, para no perjudicarlas aún más).

Quien esté interesado en aspectos más concretos de mi “currículum vitae” puede acudir a los buscadores de Internet. Ahí aparecen datos jugosos que ni yo mismo recordaba o que preferiría olvidar por lo útiles que pueden ser para mis enemigos. Pero es lo que tiene la red de redes, que lo guarda todo, incluidos cientos de artículos de opinión en los me digo, me desdigo y me contradigo. Como todo hijo de vecino